El Rey Carlovich

LA HISTORIA DEL TRINCHE EN INDEPENDIENTE RIVADAVIA

Tomás Felipe Carlovich 
Conocido en Rosario, su ciudad natal, como El Trinche, este jugador sorprendió a quienes lo vieron jugar por sus cualidades técnicas inigualables. Ellos atesoran una galería de anécdotas que agigantan su leyenda. 
Nació en Rosario, Provincia de Santa Fe, el 20 de abril de 1949. Inició su carrera en Rosario Central a finales de la década '60, pero se hizo famoso en Central Córdoba. Con la entidad "charrúa" consiguió los ascensos de 1973 y 1982. También jugó en Colón de Santa Fe, Flandria y Deportivo Maipú. En Independiente Rivadavia estuvo un año, entre 1975 y 1976. En el segundo torneo se consagró campeón de la Liga Mendocina.




TOMÁS FELIPE CARLOVICH, EL REY



Primera Parte:


Fue el 21 de febrero de 1975. Ese día Carlovich vistió por primera vez la camiseta de La Lepra. Debutó y fue campeón. En el Feliciano Gambarte Independiente se impuso por 1 a 0 a Godoy Cruz con gol de Vicente Tadeo Lugo.


El 8 de enero de 1975, Independiente se asegura los servicios de Tomás Felipe Carlovich, un rosarino de 26 años, del que todos hablan en su ciudad. Allí lo llaman el Trinche, y nadie sabe por qué. Todos saben del partido entre la selección rosarina y la argentina, donde él, de Central Córdoba, se destacó entre cinco jugadores de Rosario Central y cinco de Newell’s, entre ellos Kempes, Obberti y Zanabria. Él fue el mejor de la cancha frente a la Selección Argentina de Cap, que se preparaba para afrontar el mundial de 1974. Y a él lo tuvieron que sacar del partido a poco de iniciado el segundo tiempo y por pedido los responsables de la selección, que según cuentan, se estaba comiendo un baile bárbaro al ritmo del cinco de barba.
Sin embargo, no había demasiadas referencias de este hombre por Mendoza, aunque algo habrá llegado a oídos del presidente Walter Bragagnini, que fue a buscarlo a Rosario. Desconforme con el contrato ofrecido por Central Córdoba, Carlovich dio el visto bueno y viajó para firmar en Independiente
Ramiro Pérez era el entrenador en aquel enero. No alcanzó a ver en acción a su nueva figura, que el Trinche ya había desaparecido. Duró tan sólo 17 días en la ciudad y se esfumó sin dejar rastro. Lograron localizarlo en Rosario y hacerlo regresar recién en febrero.
Independiente ya había conquistado la Copa de Oro de 1974 -se jugó en el 75- ante Godoy Cruz y comenzado su participación en el Torneo Vendimia con buen andar. También se perdió el rosarino un amistoso contra River Plate, en el que los azules cayeron por 5 a 1 y que provocó la salida de López como director técnico.
Raimundo Orsi fue designado entrenador interino del primer equipo para dirigir la última jornada del Vendimia, donde La Lepra se consagraría campeón con sólo empatar frente a Godoy Cruz. Fue el 21 de febrero de 1975. Ese día Carlovich vistió por primera vez la camiseta de La Lepra. Debutó y fue campeón. En el Feliciano Gambarte Independiente se impuso por 1 a 0 con gol de Vicente Tadeo Lugo, delantero que llegaba proveniente de Chaco For Ever, junto con otro gran goleador, Oscar Ángel Palavecino.
En su última presentación amistosa previo al inicio de la Liga y con el rosarino en la cancha, los azules cayeron por 2 a 1 ante San Lorenzo de Almagro en un amistoso en el Bautista Gargantini.




Segunda Parte:


“Tomás Carlovich se destacó entre sus compañeros y su zurda le marcó el andar a Moreno, que consiguió los dos goles azules”.

Diario Los Andes, 9 de junio de 1975.



El domingo 23 de marzo, los azules debutaron en la Liga Mendocina como locales frente a Gutiérrez Sport Club. El equipo de Orsi fue arrollador y remontó la desventaja inicial para vencer 5 a 1. Los diarios marcan que la gente festejaba las intervenciones de Carlovich, superando una doble marca cada vez que recibía la pelota. Sartirana, Nicoletti dos veces, Barahona en contra y el Gringo Mémoli revirtieron el tanto de Morandini.
La segunda jornada fue en San Martín contra Atlético Palmira. Otra vez el conjunto azul fue aplastante y lució al compás de Carlovich. Fue 6 a 1 y el rosarino marcó de cabeza su primer gol en el club, fue el segundo de la Lepra. Recibió un centro de Lugo y saltó más que todos para ubicar un frentazo al palo izquierdo y batir al arquero Caamargo. Ese día también los chaqueños comenzaron a demostrar su jerarquía: un gol de Palavecino y tres de Lugo. Waldemar Nicoletti completó la media docena y Molina de penal descontó para el Jarillero. Carlovich se llevo todos los aplausos, porque así como se destacó entre rosarinos de Newell’s y Central y ante la Selección Argentina, Independiente marcaba de a cinco y seis goles y la figura siempre era él, Tomás Carlovich, aunque no marcara, porque los hacía hacer.
Luego, llegó un empate ante Argentino, y cuando el equipo tenía que viajar a San Juan para jugar un amistoso ante Desamparados, Carlovich decidió irse a Rosario.
Sin el Trinche, La Lepra perdió el invicto frente a San Martín en el parque. “Anoche no jugó el Rey y el mediocampo Azul no supo qué hacer”, consigna el diario Los Andes.
Volvió el mediocampista para enfrentarse a Huracán Las Heras. Estuvo solo quince minutos en el campo de juego y se fue expulsado injustamente, por una falta bien sancionada pero que no merecía ser roja directa. El partido terminó cero a cero y como cada vez que pudo, al saber que no podría jugar el siguiente partido, regresó a su ciudad natal.
Sin Carlovich, Independiente le ganó a Andes Talleres, perdió con Deportivo Maipú y derrotó a Boca de Bermejo. Se venía el clásico ante Gimnasia y no había novedades del Rey por Mendoza.
El partido entre los equipos más grandes de la provincia fue empate 1 a 1 con goles de Oros para los azules y Genolet para el Blanquinegro.
Carlovich reapareció para jugar contra Luján Sport Club, pero no fue incluido en el equipo e Independiente dejó escapar un punto importante y empató 2 a 2.
Volvió en la última fecha de la primera rueda ante Godoy Cruz. Independiente gano 2 a1 como local con goles de Moreno. El 9 de junio se puede leer en el diario Los Andes lo siguiente: “Tomás Carlovich se destacó entre sus compañeros y su zurda le marcó el andar a Moreno, que consiguió los dos goles azules”. “El goleador Moreno obtuvo sus dos tantos por pases magistrales de Carlovich”.
El rosarino comenzó a faltar a los entrenamientos y ante las preguntas de los periodistas se informó oficialmente que el futbolista se encontraba engripado. Sin embargo, otros rumores indicaban que “estaría de viaje”. Sin el Rey, Independiente venció a Gutiérrez y a la semana siguiente el club presentó a su nuevo director técnico: Miguel Ángel Converti. Le siguió un empate ante Argentino y luego, reapareció Carlovich contra San Martín en el este. El partido terminó 0 a 0 y la figura fue el arquero Azul Héctor Cabaleiro, quien disputó su último partido en el club para continuar su carrera en Cádiz, en la segunda división de España.
Tras golear a Huracán Las Heras, llegaría un partido histórico para Independiente y esta vez quien se llevaría los laureles sería Hugo Cirilo Mémoli. Los azules ganaban como visitantes con dos goles de Palavecino, cuando a cinco minutos del final el árbitro Antonio Da Dalt, sancionó un penal a favor del equipo local y expulsó a Ernesto Garín. El Gringo se calzó el buzo para convertirse en leyenda. Remató Roque Carlos Cruz y contuvo el defensor/arquero, quien fue ovacionado y llevado en andas al finalizar el partido.
Tras una derrota con Maipú y un triunfo sobre Boca de Bermejo, Carlovich fue suspendido y nuevamente se perdió el clásico ante Gimnasia, que concluyó empatado 0 a 0. Como en cada suspensión o lesión, el Rey se fue a Rosario y no regresó. No volvió a jugar hasta el final del torneo. Independiente terminó segundo detrás de San Martín.




Tercera Parte: 


"El sábado fue el clásico. Con una goleada Azul para la historia y un Rey que se ubicó en el trono. Porque de la mano de Tomás Felipe I, majestad de nuestras canchas, gran señor del fútbol, Independiente se dio el gusto y el lujo de hacerle nada menos que cinco a su compadre del parque". 

Diario Los Andes, 30 de marzo de 1976.

En enero de 1976, llegó a Independiente un nuevo director técnico, Mario Imbelloni. El año comenzó con una noticia poco alentadora y una novela con el nuevo entrenador: Carlovich dejaría el club.
Se organizó un torneo cuadrangular para festejar los 66 años de la institución y sería también la despedida del rosarino. Boca Juniors fue el invitado ilustre y llegó a la provincia. El certamen sería con cuatro partidos: dos semifinales, encuentro por el tercer puesto y la final. Todos en el parque. Los Azules dieron cuenta de Huracán Las Heras con tantos de Roberto Claverino y Norberto Lombardo. Boca empezó con un triunfo sobre Atlético Argentino por 1 a 0 con gol de Letanú. "El primer partido se llamó Carlovich. Un jugador contra 21 futbolistas", rezaba una de las apostillas en el diario Los Andes. El equipo de San José se adjudicó el tercer lugar, mientras que, Independiente fue humillado por los Xeneizes en la final y cayó 6 a 1. Una triste despedida para el Gitano, a pesar de haber convertido el tanto del honor. Desde ese día no se supo más de él por Mendoza. Se caía de maduro que había regresado al Litoral, y se especulaba con que su vuelta a Central Córdoba era inminente. Imbelloni declaró que Carlovich no era prioridad y que era transferible.
Tras casi diez días de incertidumbre, autoridades del club lograron dar con Carlovich. El jugador aceptó todas las condiciones del nuevo contrato y se confirmó su retorno a la provincia. Incluso se desechó una oferta concreta de Central Córdoba para repatriar al futbolista. El conjunto del parque se encontraba participando de la Copa Vendimia (junto a Gimnasia, Huracán Las Heras y Godoy Cruz), un cuadrangular a dos ruedas que servía de preparación para afrontar la Liga Mendocina, objetivo principal debido a que el campeón lograría una plaza directa en el torneo Nacional de la AFA. Independiente finalizó invicto aunque en segundo lugar. De los seis encuentros, el equipo de Imbelloni empató los primeros cinco y venció a Godoy Cruz en la fecha final. El Trinche disputó los dos partidos frente al Tomba.
El 21 de marzo comenzó el torneo de la Liga. El debut de La Lepra era el partido más esperado, ya que contaba con jugadores de renombre y se perfilaba como el principal candidato al título. Sin embargo, a pesar de la localía, los azules no pudieron doblegar a Atlético Palmira e igualaron cero a cero. La visita se defendió y se llevó un punto al este con sabor a hazaña. Carlovich fue el motor del equipo y de sus pies partieron las mejores jugadas y ocasiones de gol. "Podríamos haber ganado, pero este resultado no es malo para empezar", dijo el mediocampista. Y no estaba muy equivocado.



El 24 de marzo, la Junta Militar asume el gobierno. Isabel Martínez de Perón es detenida y el 26 es designado presidente Jorge Rafaél Videla. En Mendoza quedó a cargo de la gobernación el coronel Tamer Yapur, hasta que el 12 de abril asumió el brigadier mayor Jorge Sixto Fernández. El deporte fue distracción, pero también alegría para el pueblo. Y por el parque, esa alegría se reflejaba en los pies de Carlovich. 

El parque se trasladó a Godoy Cruz para presenciar el clásico más importante de la ciudad el sábado 26. Gimnasia iba a recibir en esa cancha a Independiente. Esa tarde la Lepra fue sublime, el equipo fue orquesta y Carlovich director. Aun hoy se recuerda aquel 5 a 2. El Trinche reapareció en todo su esplendor. Oscar Palavecino tres veces y Molina en dos ocasiones confirmaron en la red la superioridad Azul. Sin embargo, las crónicas de época destacan al rosarino: "Fue un festival de goles al compás del Rey", "Carlovich es el Rey, el verdadero Rey del fútbol". A mitad de semana seguían las repercusiones: "El sábado fue el clásico. Con una goleada Azul para la historia y un Rey que se ubicó en el trono. Porque de la mano de Tomás Felipe I, majestad de nuestras canchas, gran señor del fútbol, Independiente se dio el gusto y el lujo de hacerle nada menos que cinco a su compadre del parque".
De allí en adelante, el conjunto de Imbellioni consiguió solidez y alcanzó la punta tras vencer a Deportivo Maipú y Atlético Argentino, e igualar con Godoy Cruz. El Trinche no estuvo presente en el empate ante Guaymallén, pero el rendimiento del equipo dejó conforme al entrenador, quien decidió no realizar modificaciones en los encuentros siguientes. De esta manera, el astro estuvo seis fechas afuera de las canchas. Claro está, que los resultados avalaban al DT. Independiente finalizó la primera rueda como único líder e invicto del torneo.



 

Cuarta Parte:


El 12 de junio de 1976, Tomas Felipe Carlovich vistió por última vez la camiseta de Independiente Rivadavia en el clásico ante Gimnasia. Empataron cero a cero en el Gargantini y el rosarino se fue expulsado por aplicarle un codazo a un rival.


La participación de Carlovich con la camiseta azul llegaba a su ocaso y sólo estuvo en los primeros dos encuentros de la segunda ronda. Tras estar inactivo durante seis jornadas, el rosarino tuvo la posibilidad de regresar al primer equipo porque Juan Carlos Gutiérrez tenía que cumplir una fecha de suspensión. El regreso fue ante Atlético Palmira, que llegaba invicto en su reducto del este de la provincia. El primer tiempo fue trabado y luchado y terminó sin goles. Pero en la segunda mitad apareció Palavecino en dos oportunidades para darle tranquilidad a la visita. Carlovich, exhausto, fue reemplazado, sintió la inactividad y esta vez dejó su estampa pero con más lucha que juego en la mitad de la cancha, lo que demuestra que no sólo la técnica era recurso para el mediocampista, sino también su entrega y amor propio. Luego, Palmira descontó a través de Molina, pero Bolaños marcó en contra de su propia valla para redondear el 3 a 1 en favor de Independiente.
Con el recuerdo de la goleada de la primera rueda, se venía el clásico ante Gimnasia en el Gargantini. El rival, en franca levantada, llegaba de vencer a San Martín y comenzaba a acercarse a los puestos de vanguardia. El Gargantini fue escenario del encuentro, que se disputó el sábado 12 de junio de 1976. Con el marcador cerrado y sobre el final de la primera etapa, una jugada confusa termina con expulsión de Carlovich por el lado azul y Juan Carlos Ibañez por los Blanquinegros. Según la crónica del diario Los Andes, el rosario le aplicó un codazo al rival, que también vio la tarjeta roja sin motivo aparente. Lo que no sabía Carlovich y menos los hinchas, es que esa jugada iba a significar lo último del Rey con la camiseta de Independiente. El partido terminó con dos expulsado más por el lado visitante y con el marcador en cero, lo que permitió a los locales sostener la ventaja sobre sus perseguidores. Ya nadie supo nada del Rey. Es de suponer que viajó a Rosario para no volver.
Ya sin Carlovich, el camino quedó igualmente allanado para Independiente de cara al título, que obtuvo a una fecha del final en Bermejo, tras igual 2 a 2 frente a Boca, y que festejó con una victoria ante la selección de Perú en partido amistoso y con una goleada notable frente a Huracán Las Heras por 5 a 0 en el Gargantini, en la jornada final del torneo.
Carlovich dejó su huella en Mendoza y sus jugadas se recuerdan todavía en las tribunas del Gargantini. Pese al corto paso del rosarino, sus hazañas quedaron plasmadas en las crónicas de la época y nadie duda al decir que fue el jugador más excepcional que haya vestido la camiseta de Independiente Rivadavia. Sus escapadas a Rosario se recuerdan entre risas y los viejos hinchas afirman orgullosos como si fuera un trofeo: “Yo lo vi jugar”. Y quedara grabada esa frase rosarina de tardes de sábado o domingo: “vamos a la cancha muchachos, hoy juega el Trinche”. Y reconvertida en Mendoza: “Hoy juega el Rey”. 

Entrevista a Carlovich

Adelanto

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GRACIAS TOMÁS CARLOVICH!


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